Gritar a los niños no te da más autoridad en ellos, al contrario, la pierdes. Este recurso suele usarse sin pensar, sin meditar antes otras posibles soluciones con una situación determinada ya que los recursos cognitivos y emocionales están consumidos (agotados). Aquí lo que haces es reconocer que los niños tienen el control en ese momento y que eres tú quien lo pierde.
675 71 35 37 Ollarretxe 23, 2, dpto.5, Algorta – Getxo.

