En algunas culturas, la idea de observarse prolongadamente en un espejo es considerada dañina para la persona. Ante situaciones de luto familiar, son muchos los que prefieren tapar con sábanas los espejos del hogar porque según creencias populares se piensa que el alma del difunto al deambular por el lugar y al no conseguir su reflejo en el espejo se perturbará y no conseguirá el descanso adecuado. Tal vez de ahí provenga la idea difundida por el cine, de que los vampiros no se reflejan en los espejos.
Pueblos aborígenes, prohíben a los niños mirarse en el espejo hasta que cumplan un año de vida, de lo contrario sufren el riego de enfermar y morir.
También se cree que romper un espejo perjudicaría a la persona por siete años y que las novias no deben reflejarse en uno mientras se colocan su vestido.

