La palabra melomanía proviene del griego y significa melos (canto) y malos (manía). La melomanía consiste en la adicción a la música, no solo escucharla, sino memorizarla e invertir grandes sumas de dinero en todo lo que implique seguir a sus artistas favoritos, compra de cd´s, grupos musicales, revistas y aislamiento social para poder disfrutar de sus temas favoritos.
No se trata únicamente de disfrutar escuchando música o dedicarse a ella. El melómano tiende a desarrollar manías respecto a su comportamiento y dedica horas a memorizar información sobre artistas y temas musicales.

Testimonio:
Mikel empezó a escuchar música diversa para encajar en un grupo de amigos que se consideraban fanáticos de los últimos Hits de la radio. Sin embargo, en su afán por caerle bien a sus amigos empezó a aislarse en su habitación días enteros, descuidando actividades familiares e incluso a sus compañeros para poder disfrutar de la música, memorizarla y aprender cuanto le era posible sobre la vida y obra de artistas, compositores y tendencias musicales. Su dinero era destinado a comprar Cd’s, y artículos de grupos musicales, el volumen de la música inaceptable, así que poco a poco su temperamento cambió radicalmente. Sus conversaciones (cuando las tenía) eran monótonas, y despreciaba cualquier crítica sobre el tiempo que escuchaba música y los temas que solía escuchar.
Características de un melómano:
Poseen mucho conocimiento musical, desde nombres de artistas, años de lanzamientos de temas y álbumes, compositores, datos curiosos, etc.
– Invierten grandes sumas de dinero en compra de Cd’s, y ticket para conciertos, accesorios de bandas, etc.
– Escuchan música todo el día.
– Consideran a la música parte de su existencia.
– Para el melómano la música no es un pasatiempo, sino una actividad seria como lo sería un trabajo.

Problemas que puede atravesar un melómano:
– Aislamiento social: En su deseo de escuchar música tienden a apartarse del ruido y las personas.
– Disgusto ante la crítica de sus comportamientos y conocimientos.
– Sordera y trastornos auditivos: el permanecer por tiempo prolongado escuchando música a volumen elevado y con audífonos, daña a largo plazo el oído.
– Repercusiones económicas debido a la inversión desmedida de dinero en la música.
– Dificultad para hacer amigos o mantenerlos dada la obsesión por determinados temas. Olvidan que existen muchas otras cosas que se disfrutan en compañía de las personas en su entorno, de esta manera tienden a criticar y descartar a los demás por no compartir sus gustos.
– Accidentes viales y domésticos, ya que el melómano escucha música a un nivel elevado y se desconcentra de lo que ocurre en su entorno.
– Puede conllevar a una baja autoestima.
Que disfrutes de la música no te hace melómano. Sólo cuando la música se convierte en obsesión y lleva al aislamiento social se pude hablar de melomanía.
Aunque solemos escuchar que las personas se llaman a sí mismos melómanos por disfrutar o tener algunos cuantos conocimientos sobre artistas, la realidad es que la melomanía no es un juego. Poco a poco pasa de ser un pasatiempo a convertirse en un mecanismo que deteriora la autoestima y genera serios problemas en la salud auditiva y en el peor de los casos en la integridad física.
