Tal vez alguna vez te hayas preguntado cómo o de dónde surge el miedo, y es que la responsable principal de la sensación angustiosa del miedo la tiene una pequeñísima parte del cerebro llamada amígdala.
Cuando a través de tus sentidos (principalmente la vista y el oído), captas estímulos diferentes a los normalmente percibidos, la amígdala lanza señales al cuerpo y aparece el miedo como forma de protección.