TERAPIA DE PAREJA

Cuando somos pequeños el otro es más bien visto como un enemigo que como un amigo. Es un ser muy diferente a nosotros, una forma de vida que física y psicológicamente se parecía más a un extraterrestre que a un ser humano.

Al llegar la adolescencia te empezó a interesar, lo más probable es que una persona en particular. En este momento en lugar de rechazo, tú y tu cuerpo muestran atracción, nuevas emociones y sensaciones que generan un gusto exquisito por ese ser tan distinto. Surge el enamoramiento, las sonrisas cómplices, la ilusión y las famosas mariposas en el estómago. Llega el amor de pareja.

Concertamos las citas como forma de entretenimiento, o de manera formal dependiendo del grado de enamoramiento. Hay parejas que están constantemente juntas como un par de amigos, otros que son novios y a veces se ven, pero con intensidad acumulada etc.

Cuando una pareja amorosa tiene problemas y cuando la pareja no puede solucionar ese tipo de problemas una respuesta puede ser la terapia de pareja. La solución mágica y prometida a un amor intenso que se fue apagando, la salvación de la pareja y hasta de la familia, el último recurso para recuperar todo lo que era al principio y se perdió en el trayecto. 




¿Qué es la terapia de pareja?

La terapia de pareja es una técnica útil para resolver los problemas que acaecen a una pareja.

La mayoría de las personas ven la terapia de pareja como una fórmula mágica para salvar la relación, en la que el profesional hace de intermediario en el rin cotidiano de problemas entre marido y mujer. Aun así, la terapia de pareja es un proceso complicado y entramado que se genera entre los dos miembros de la pareja y el psicoterapeuta.  En este proceso el psicoterapeuta guía a la pareja y orienta el sistema de relaciones inter e intrapersonales. Sin embargo, la terapia no siempre acaba con la pareja unida, a veces la separación es la mejor opción.

El matrimonio no es un juego, esta unión supone muchas cosas. Todas las parejas tienen momentos de “encontronazos” y de encuentros, de desacuerdos y acuerdos, momentos que desempeñan un pilar fundamental en nuestra forma de relacionarnos. Lo que los enamoró puede convertirse en lo más desagradable en tiempos de vacas flacas. De hecho, a veces con el simple paso del tiempo y la convivencia, nos olvidamos de lo que nos enamoró y todo se convierte en discusiones, peleas y molestias. La cuestión es que ninguna de las partes lo nota, todo este proceso es lento. Puede que le moleste algo que hace la otra persona, convirtiéndose esa característica como algo insoportable para uno. Ya no se puede mediar, son imposibles las conversaciones. Hacerse entender se convierte en toda una raíz trigonométrica y entenderse a sí mismo es aún peor. Muchas personas consultan a un amigo, pero los amigos no siempre son los mejores consejeros, además de que de por si están parcializados. Digamos, que, de esa manera, el psicoterapeuta es un profesional capacitado para ser un intermediario parcializado, además de contar con técnicas especificas para lograr que la relación mejore.  

¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

Son muchas y diversas las causas por las que una pareja puede acudir a terapia de pareja.

Las parejas suelen tener problemas, la cuestión es que cuando esto se agrava y no los deja vivir ni disfrutar de su amor con plenitud es entonces cuando se hace necesario acudir a terapia de pareja. La funcionabilidad de una pareja depende de varios factores, cuando uno de estos factores falla y vuelve a fallar y se hace hábito, la pareja decae y no pueden ni soportarse.

Si falla cualquier de estos factores que enumeraremos a continuación sería adecuado acudir a terapia:

- Fallo en la comunicación. Uno no se siente escuchado e incluso ya no encuentran cosas y momentos en común.

- Cuando la rutina les lleva a sentirse mal.

- Cuando sienten cualquier emoción negativa como ira, miedo ansiedad al ver al otro. Y no es algo puntual, sino algo constante.

- Cuando se ha perdido el respeto mutuo, y no se dan responsabilidades equilibradas.

- Cuando se ha roto la estabilidad organizacional de la vida cotidiana.

- Cuando no existe cierta adaptabilidad y flexibilidad para enfrentar situaciones de tensión.

- Cuando la la comunicación no es abierta, no hay una claridad en las normas y se ocultan ciertas cosas.

- Cuando hay discrepancias sobre temas importantes como por ejemplo si tener un hijo o no tenerlo.

- Cuando el otro hace o no hace lo que creemos correcto, lo que no nos gusta y lo que nos molesta, y en vez de hablarlo acumulamos cuentas y cuentas.

- Cuando uno de los miembros se siente solo. 

- Cuando prefieres estar con otras personas y no con tu pareja porque no lo soportas.

- Cuando el otro te hace sentir inferior o menos. Porque todos somos importantes y en una relación hay dos pilares con la misma fuerza, de lo contrario la edificación se caería.

- Cuando no existe o se deteriora la relación sexual. Porque si están de maravilla, pero es imposible imaginarse teniendo sexo, es porque son amigos y ese es un problema. Ya que el amor experimentado por una pareja amorosa es distinto a una de amistad.

- Cuando sientes que tu pareja te aparta de las cosas que te gustan, de tu familia y/o de tus amigos. No es sano una persona que te separe de esas cosas y personas de importancia y menos, una persona que acepte esas privaciones.

- Cuando quieres confesar algo a tu pareja y no puedes. El psicoterapeuta brinda ayuda siendo mediador y dando herramientas para la correcta comunicación y que esta sea saludable.

- Cuando empiezas a pensar que el otro está lleno de defectos y no ves sus virtudes.

- Etc.

Estos son algunos ejemplos que son gobernados por los factores defectuosos que construyen a la pareja y si necesitan ayuda, esa ayuda le es brindada por el terapeuta.




Fases en la terapia de pareja

Primero, debemos pensar en la calidad de la relación de pareja y donde están las fallas. La calidad de la relación viene determinada por una serie de características:

- La proximidad entre ellos. La valoración entre los momentos que comparten juntos, el nivel emocional, la forma en la que propiamente asumen si se sienten emocionalmente distantes. Este ítem habla mucho de la intimidad.

- La intimidad. Comprende lo compartido entre momentos y lugares comunes de la pareja y el conocimiento del otro más allá de la imagen que se tiene ante el resto.

- El compromiso. Cada miembro debe sentir que para el otro es importante, sentirse valorado, incluido y respetado, sentir que se está comprometido con la relación.

- Poder. Hay varias clases de poder en la pareja, casi siempre hablando de quién está a cargo y lo más importante, cuándo se está a cargo. La pareja debe compartir el poder, dando peso a ambos miembros de la pareja.

Aparte de evaluar a cada uno de los miembros, nos enfocamos en la pareja como unidad. Es importante subrayar que en la terapia de pareja no se busca al culpable, se responsabiliza a ambos miembros para conseguir mejorar, porque ambos miembros tienen algo que modificar. Lo evaluado es la unidad. Ante esta primicia el terapeuta estudia a la pareja, la calidad de la relación y es mediador entre ambas partes. Hay un enfrentamiento de realidades entre cada uno de los sujetos y la del terapeuta propiamente dicho, cada cual debe ser estudiado por el profesional. El terapeuta entra en la lógica de cada uno, sin parcializarse y entendiendo sus razonamientos, comprendiendo sus creencias y su propia personalidad. 

Estas son las etapas en la terapia de pareja:

- Evaluación: La evaluación supone conocer mejor a cada uno de los miembros de la pareja pero también a la pareja como unidad. Además, tenemos que conocer las etapas de la pareja:

Etapa:
Noviazgo
Estructuración
De lo real a lo deseado por los miembros
Crecimiento
Estabilidad
Disolución evolutiva

Y las etapas adicionales del ciclo de la pareja con la ruptura:

Fase del ciclo
Problemas a desarrollarse en esta fase
Decisión
Aceptación de que se fracasó y la ruptura es la mejor solución para todos.
Planeación
La separación de los bienes, la custodia de los niños (si los hay), etc.
Separación
Reestructuración del cambio de vida.
Divorcio
Recuperación ante la esperanza de un nuevo proyecto de pareja.

- Intervención: La intervención supone acudir a terapia de forma semanal o quincenal, eso depende de la necesidad que tenga la pareja y se decidirá en la primera sesión. Por otra parte, es importante acudir a terapia motivado ya que en la mayoría de casos tendrán también tareas para casa para poder extrapolar todo lo aprendido en terapia y que la mejora sea visible en un corto periodo de tiempo. 

- Seguimiento: Al de un tiempo de finaliza la terapia, será importante acudir a terapia con el proposito de que las mejoras se mantengan en el tiempo.

¿Cómo se actúa si uno de los miembros no quiere colaborar?

Si él o ella no quieren ir a terapia. Ve tú solo. En algún momento te seguirá o inclusive tu terapeuta puede servir de apoyo para llevarlo. Recuerda siempre que por naturaleza los humanos seguimos a un líder, se tú el que guía. Y si no va, quizás y solo quizás, es porque no tiene interés en salvar la relación. Los individuos pueden ser escépticos, pero ante una posible solución para la salvación de la relación, aunque le cueste, irá. 

Efectividad de la terapia de pareja

La efectividad dependerá de la disposición de ambas partes, el reconocimiento de la problemática y la utilización de los recursos dados. También es importante que, al comenzar las disconformidades, la pareja acuda de inmediato a la terapia y no la deje al ver una pequeña mejoría, sino que espere a que esas mejoras se hayan afianzado. Hay que tener en cuenta que normalmente quienes acuden a consulta llevan tiempo juntos y ya están a punto de separarse. En ese momento los problemas son grandes y más complejas sus soluciones.