DEPRESIÓN EN HOMBRES

Este es un post invitado en el que contamos con la Dra. Iratxe López. Ella es la directora de un centro de psicología que está ubicado en el centro de Bilbao. En Iratxe López Psicología trabajan cinco psicólogas especializadas en muchas dificultades que experimentamos las personas. La hemos traído para hablar sobre la depresión en los hombres. 

La depresión es una enfermedad mental mucho más frecuente de lo que solemos pensar. Además, es la principal causa de discapacidad tanto en mujeres, como en hombres. Uno de los principales problemas asociados con la depresión es que puede mantener a las personas en silencio y aisladas.

Pese a ello, tengo una buena noticia: la depresión se cura y se puede salir de ella. Para eso estamos los psicólogos, para ayudar en situaciones así. Puedes empezar por aprender algunas cosas importantes sobre la depresión en los hombres que te voy a contar en este post.



Hombres y problemas de salud mental

Me parece de suma importancia dedicar un apartado específico para hablar sobre los hombres y la salud mental. Todavía hoy en día existen algunos estereotipos y frases que pueden dificultar a los hombres pedir ayuda cuando tienen problemas de salud mental. Expresiones como "los niños no lloran" pueden dificultar que los hombres pidan ayuda. Incluso estos estereotipos dificultan a los hombres hablar sobre sentimientos o emociones. Sabemos que estas opiniones sobre la masculinidad son poco realistas y muy dañinas. Pero, aun así, siguen existiendo.

Es perjudicial pensar que ser independiente y duro es más importante que mantener el bienestar emocional. Muchas de las evidencias muestran que no pedir ayuda es un comportamiento aprendido, no algo biológico. Esto significa que probablemente esto se deba a cómo se socializa a los hombres.

En la consulta he detectado que existen varios mitos sobre la depresión que pueden hacer que los hombres se muestren reacios a hablar sobre ello o a buscar ayuda. Algunos de estos mitos son los siguientes: 

                ·         La depresión es un signo de debilidad

                ·         Los "hombres de verdad" controlan sus emociones y no dejan que las cosas les afecten

                ·         Sentirse triste o deprimido no es masculino

                ·         Cualquiera con suficiente fuerza de voluntad debería poder salir de la depresión

                ·         Los hombres no deben pedir ayuda, deberían poder arreglárselas por sí mismos

Afortunadamente, cada vez más hombres hablan sobre su salud mental y expresan sus emociones. Esto está ayudando a reducir el estigma asociado con la depresión y otras enfermedades mentales y permite que los hombres hablen y busquen ayuda.

Aunque es algo obvio, quiero dejarlo claro: Los hombres tienen emociones y tienen derecho a expresarlas.

Causas de la depresión

Los altibajos emocionales son normales y forman parte de la vida. Sin embargo, la depresión va más allá e implica dificultades en el funcionamiento diario de la persona. Además, ninguno de nosotros es inmune a la depresión y los factores biológicos, psicológicos y sociales pueden hacernos vulnerables a ella. Los desencadenantes emocionales más comunes son:

                ·         Eventos adversos de la niñez, como por ejemplo haber sufrido abuso

                ·         Historial familiar o personal de abuso de drogas o alcohol

                ·         Escasas habilidades de afrontamiento

                ·         Dificultad para establecer relaciones sociales significativas (lo que lleva a la soledad)

                ·         Historial familiar de depresión

                ·         Una condición médica o una enfermedad crónica

También es importante tener en cuenta que a veces, la depresión no tiene una causa aparente.



¿Cuáles son los síntomas de la depresión?

Como decía antes, las personas experimentan la depresión de diferentes formas. Por lo tanto, tenlo en cuenta a la hora de leer la siguiente lista en la que enumero algunos síntomas comunes de la depresión:

                ·         Mal humor (sentirse triste, vacío, sin esperanza)

                ·         Poca energía o fatiga

                ·         Incapacidad para disfrutar de las cosas que antes si disfrutaba

                ·         Pérdida o aumento de peso involuntario

                ·         Hipersomnia (dormir en exceso) o insomnio

                ·         Sentimientos de inutilidad, desesperanza o culpa

                ·         Dificultades de concentración o indecisión

                ·         Aislamiento o retraimiento social

                ·         Irritación, agitación o enfado

                ·         Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida e intentos de suicidio

Todas las personas experimentamos algunos de estos sentimientos o comportamientos de vez en cuando. Sin embargo, para las personas que experimentan depresión, los sentimientos son severos y no desaparecen con el tiempo.

Tratamiento de la depresión

La terapia es necesaria para tratar la depresión, por ello, es necesario que busques a un psicólogo con el que iniciar el tratamiento. Además, en algunos casos es necesario combinar la psicoterapia con la medicación. Es de suma importancia que la medicación te la recete un psiquiatra, ya que, es el profesional más preparado para ello. Asimismo, el tratamiento debe ser específico para cada persona y debe tener en cuenta las necesidades y circunstancias únicas de cada cual.

¿Cómo podemos ayudar a alguien que pueda necesitar ayuda?

Si conoces a alguna persona que tenga depresión o sospechas que pueda tenerla, es necesario que le comuniques que es normal y positivo buscar ayuda para la depresión. También puede ser útil comparar los problemas de salud mental con los problemas de salud física. Si tuvieras diabetes acudirías a un profesional médico sin dudarlo. No es diferente con la depresión o con cualquier otro problema de salud mental.

Ofrece tu apoyo escuchando y validando las emociones de esa persona. Puede ocurrirte que no entiendas por qué esa persona se siente así, pero eso no es lo importante, el hecho es que esa persona se siente así y necesita tu ayuda y apoyo. Aunque no lo comprendas dile que estás para escucharle y que respetas sus sentimientos. Por otro lado, es importante prestar atención a los comentarios sobre suicidio y autolesiones. Al contrario de lo que solemos pensar, hablar sobre suicidio no aumenta las probabilidades de que ocurra, sino todo lo contrario.

No sufras en silencio. Si necesita ayuda, habla con alguien.

EMPLEOS QUE TE PUEDEN LLEVAR A LA DEPRESIÓN

En los últimos años los especialistas hemos visto con preocupación cómo se han incrementado los índices de trastornos psicológicos en la sociedad, siendo la depresión uno de los que se encuentran en los primeros lugares de la lista. Esto ha alarmado tanto que diversas organizaciones han dedicado tiempo y esfuerzo en dilucidar qué es lo que está ocurriendo.

Son muchas las causas que pueden llevar a alguien a la depresión. Las más significativas tienen que ver con el estatus laboral. Si bien es cierto que muchos pueden estar deprimidos porque no tienen empleo, otros tantos lo están por el empleo que ya tienen.




Así como muchas personas son felices porque ejercen su empleo soñado, hay muchísimas más que lamentablemente no han logrado obtener una plaza en los empleos que les gustaría y deben conformarse con otros. Porque hay que trabajar para poder subsistir, aunque el empleo que tengamos no llene nuestras expectativas.

De acuerdo a diversos estudios que se han realizado con las personas que evidencian estar deprimidas, se ha determinado que hay empleos en los que las personas son más propensas a caer en la depresión. Generalmente estos están relacionados con la atención al público.

Sí, aunque no lo creas. Quizás ese camarero que te atendió tan bien esta mañana o la recepcionista sonriente del hotel en el que pasaste tus vacaciones, ocultan tras sus sonrisas un proceso depresivo.

Los trabajos que involucran la atención al público son una fuente de estrés para quienes los ejercen, ya que implican tratar adecuadamente al cliente, atender sus requerimientos y hasta sus reclamaciones o quejas. Siempre con una sonrisa. Esto a veces es difícil, ya que son muchos los clientes que le dan un trato déspota y desconsiderado a quienes los atienden.

A parte de esto, generalmente en este tipo de trabajo el salario no está a la altura de las responsabilidades que tiene el empleado. Dolorosamente, muchos cometen el error de pensar que las personas que ejercen este tipo de empleo (camareros, recepcionistas, promotores, entre otros) son inferiores, simplemente porque ejecutan una actividad que tiene que ver con el servicio. Esto trae como consecuencia que estos trabajadores en muchas ocasiones sean blancos de comentarios despectivos, actitudes groseras y hasta ofensas por parte de los clientes.




Así mismo, en los diversos análisis que se han realizado sobre este tópico, se ha determinado que, porcentualmente, las mujeres son más afectadas que los hombres. Esto se debe a que aparte de las condiciones propias del empleo, muchas veces han tenido que lidiar incluso con el acoso sexual, tanto de clientes como de compañeros de trabajo. De igual manera, en ocasiones las leyes no contemplan adecuadamente ciertos aspectos propios de la condición femenina como un embarazo y el reposo que debe haber una vez que ha nacido el niño. Además, se ha comprobado que muchas veces, las mujeres tienden a ganar menos dinero que los hombres ante un mismo puesto de trabajo.

Cuando una persona trabaja bajo esas condiciones laborales, es natural que no sienta satisfacción, sino una creciente frustración y desencanto. Si la persona continúa arrastrando y acumulando esos sentimientos, la depresión se hace presente. Incluso puede llegar a somatizar malestares físicos producto de esa depresión.

Es importante darle el justo valor al trabajo que realizan todos y cada uno de los miembros de la sociedad. Hay que ser considerados y agradecer cada atención. Recuerda que quizás esa camarera que te atendió hoy, esconde tras su trato amable alguna depresión laboral. Por eso debemos ser conscientes, agradecidos y comprender que ese tipo de trabajo no es fácil de realizar.

¿CÓMO PUEDO MEJORAR EL RENDIMIENTO? CONSEJOS PARA ENTRENAR LA FUERZA MENTAL

¿Qué es la fortaleza mental? La fortaleza mental es la combinación y el desarrollo de varios conceptos psicológicos, como la autoeficacia o la capacidad de recuperación. En general, se refiere a la capacidad de lidiar bien con situaciones estresantes y de desempeñarse bien bajo presión. Se cree que las personas con fortaleza mental se fijan metas más altas, están más motivadas y son más persistentes en su implementación y son mejores para lidiar con el estrés. ¿Cómo puedes entrenar la fuerza mental?




1.- Establecer metas
Primero, establezca objetivos específicos, con plazos y resultados medibles. ¡Porque solo si conoces las metas, puedes lograrlas!
2.- Planifique la forma de alcanzar la meta
Ahora que ya sabes el "qué" y sabes a dónde ir; debes plantearte el "cómo". ¿Qué pasos son necesarios?, ¿Cuándo se hará algo?, ¿Quién lo llevará a cabo? Haga un plan detallado de tiempo y tareas para estar bien preparado.
3.- Imaginando la meta alcanzada
Puede parecer un poco extraño al principio, pero la visualización de la meta tiene un efecto muy importante en el desarrollo de la fortaleza mental. Se aumenta la motivación. Imagina que ya lograste el objetivo:  como serán elogiados por sus éxitos, la satisfacción de aprobar ese examen, o recuerda esa sensación placentera cuando logres el objetivo. ¡Llama a esta imagen una y otra vez, hasta que se convierta en realidad!
4.- Cree en ti
Cree en ti mismo. Las personas que creen firmemente en que no lograrán algo, generalmente fracasan. Algunas personas se sabotean a sí mismas por sus dudas. Por el contrario, una auto-dirección positiva es una forma poderosa de desarrollar fortaleza mental. 
5. Apoyo con elementos positivos
La resistencia es un aspecto importante de la fuerza mental. Esta, puede ser desarrollada con cosas sencillas que lleven a un estado de ánimo positivo y optimista. Escucha tu éxito favorito de tus últimas vacaciones o toma una foto de tu ser querido. También puedes probar tu aroma favorito. Estimula tus sentidos con algo que te conecte con recuerdos positivos y te sentirás más motivado.



6.- Tranquilízate
Las personas con gran fortaleza mental pueden lidiar con sus miedos y tener una mejor autoestima.  tu fuerza mental aprendiendo a calmarte. Esto se puede hacer a través de un diálogo interno positivo y comprensivo. Pero también los ejercicios físicos ayudan a calmarse y a no ser controlados por los miedos. Un cuerpo relajado no tiende a sentirse ansioso tan rápido.
7.- La fuerza mental como proceso
La fortaleza mental generalmente no es nada que un día se tenga y otro no. Es un proceso de aprendizaje continuo. Por lo tanto, tómate tu tiempo para reflexionar después de grandes proyectos y desafíos profesionales. Evalúa tu fortaleza mental. ¿Qué salió bien?, ¿Qué áreas aún eran difíciles para ti?, ¿Surgieron dudas, fueron los objetivos mal redactados o le faltó el aliento para alcanzar el máximo rendimiento? La identificación del problema ayuda en la resolución de problemas y muestra campos de entrenamiento para alcanzar el siguiente nivel de entrenamiento.
Así que asegúrate de recargar las baterías una y otra vez. Descansa lo suficiente. Porque el alto rendimiento no pretende ser un servicio permanente, sino para situaciones especiales. 

¿CÓMO SOLUCIONAR LOS CONFLICTOS?

Somos seres sociales y como tales, constantemente estamos interrelacionándonos unos con otros. En ocasiones de manera armoniosa. En otras, tal vez no tanto.

Muchas veces tenemos ciertos roces con las personas que nos rodean y, quizás sin querer, nos vemos inmersos en discusiones. Estas, en ocasiones pueden salirse de control y convertirse en altercados en los que abundan los insultos, palabras hirientes y en el peor de los casos, podemos llegar hasta la agresión física.

Esto ocurre debido a que no estamos preparados para afrontar este tipo de situaciones. Lamentablemente, desde que somos pequeños, nuestros padres están tan ocupados en nuestra educación formal, que se olvidan de enseñarnos cómo actuar ante situaciones problemáticas. Esto también es importante aprenderlo, ya que condiciona la forma de relacionarnos con los demás.




Si, a veces es inevitable perder los estribos en una discusión. Sin embargo, es importante que reconozcamos que esto no está bien. Es de vital importancia internalizar que hay otras formas mediante las cuales podemos hacerle frente a una discusión, sin necesidad de ofuscarnos.

En este sentido, te sugerimos que continúes leyendo, porque te vamos a dar algunos tips para salir airoso de una discusión:

La violencia nunca ha solucionado conflictos

Lo primero que debes tener en mente es que la violencia nunca es la vía para solucionar los problemas. Debido a esto, es importante que comprendas que siempre hay otros medios para resolver las disputas, ya sea conversando o tan solo escuchando.

Tener la razón no siempre es tan importante

En la vida las cosas no son solo blanco o negro, ya que entre ellos hay una gran gama de matices. Es importante que aprendas que algunas veces lo mejor es negociar e inevitablemente hay que hacer ciertas concesiones en busca de alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos.

Tranquilízate primero

Si estás muy ofuscado o alterado, lo mejor es que tomes un tiempo para tranquilizarte y reflexionar antes de que puedas decir algo hiriente u ofensivo que pueda empeorar las cosas. Cálmate un poco y luego busca solucionar el conflicto, siempre a través de la palabra.

Mantén un tono de voz adecuado

Cuando estés en una discusión, o bien en un altercado con alguien, intenta mantener un tono de voz neutro, no lo eleves. Al gritar, das la impresión de que estás perdiendo el control y además alteras a la otra persona. Expresa tus ideas con un tono de voz firme y calmado.




Ahora bien, la resolución de los conflictos no viene dada solo por la actitud que tú puedas tener, sino también de la persona con quien estés discutiendo.

En este sentido, te puedes encontrar con diversos tipos de personas, que actúan de maneras muy particulares.

Por ejemplo, están las personas que son altamente competitivas. Estas siempre van a intentar que su opinión prevalezca por encima de todo. Aquí lo que debes hacer es mantener tu punto de vista, defenderlo con argumentos válidos y de manera firme.

También están las personas esquivas que siempre intentan evitar toda confrontación y generalmente se mantienen en silencio. Para tratar con este tipo de personas, lo mejor es intentar dialogar con ellos, comenzando alguna frase y dándole la oportunidad a la persona de que la culmine. Es decir, facilítale la forma de comunicarse.

Otro tipo de personas con las que puedes encontrarte son aquellas totalmente sumisas, que siempre asumen la opinión de los demás como propia, ya que les cuesta mucho tomar decisiones. Con ellos es importante que les ofrezcas la oportunidad de dar primero su opinión, de manera tal que no puedan adherirse a la tuya.

Es de vital importancia que comprendas que las disputas y conflictos siempre van a existir, mientras caminemos sobre la tierra. Lo importante es cambiar nuestra percepción y aprender a afrontarlas de la mejor manera posible para todos los involucrados.

En la medida en que aprendamos a implementar tips como los que aquí te mencionamos, mejoraremos nuestra capacidad de resolver los distintos inconvenientes que podamos tener. De esta manera, estaremos optimizando nuestras relaciones interpersonales y en consecuencia transitando por el camino hacia el bienestar total.

¿DAS DEMASIADA IMPORTANCIA A LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS?

Si eres honesto contigo mismo, ¿cuán importante es la opinión de los demás? ¿Te preguntas regularmente cómo tu opinión, tu apariencia o incluso tus puntos de vista afectan a tu entorno o tienes dudas y te concentras solo en ti? Es cierto que es un deseo común ser aceptado por nuestro entorno y ajustarnos a las ideas de familiares, amigos y colegas. Pero cualquiera que se exceda se coloca en un segundo plano y posiblemente toma decisiones que ni siquiera respalda. Para asegurarnos de no llegar tan lejos, te muestro 6 señales que indican que puedes estar sobrevalorando las opiniones de los demás y qué puedes hacer para cambiarlo.




1. Simplemente no puedes decir que no
Un amigo te pide un favor y aunque no tienes tiempo, lo haces. Después de todo, tu compañero podría pensar que eres improductivo o incluso perezoso si niegas tu ayuda. Pero decir que no, es una característica importante, que no sólo contribuye a tu bienestar, sino también conduce a mejores resultados y evita que te puedan explotar.
2. Te gusta dar delante de los demás
Es una reacción natural sentirse orgulloso de nuestros logros. Sin embargo, una y otra vez, hablas de tus logros -muchas veces exagerando- con tus colegas y desconocidos. Entonces debes preguntarte qué desencadena ese comportamiento. Con frecuencia, la respuesta es que sobreestimas la opinión de los demás y, por lo tanto, quieres presentarte con la mejor luz posible.
3. Aceptas el papel de víctima
Por otro lado, puedes sentirte cómodo con el papel de víctima. Con ello, te aseguras de ser el centro de atención.
4. Siempre quieres saber lo que piensan los demás
Otra fuerte señal de que sobrevaloras las opiniones de los demás es el hecho de que te cueste mucho expresar tu propia opinión. En general, sigues los gustos del rebaño. Para ello, en ocasiones, echas mano de las redes sociales con la intención de descubrir preferencias y gustos.
5. A menudo eres cauteloso
Como siempre deseas causar una buena impresión, es raro que te arriesgues. Después de todo, te expondrías al riesgo de cometer un error. Lo mismo se aplica al contacto directo con amigos. Te comportas de la manera más amigable posible, para no llamar la atención. Sin embargo, eso también significa que a menudo tienes que guardar tu verdadera opinión para no ofender.



6. No puedes tomar decisiones
Algunas personas deciden espontáneamente desde el intestino y, a menudo, toman las mejores decisiones. Sin embargo, si le das demasiado a las opiniones de los demás, las decisiones se convierten rápidamente en un gran obstáculo. Te resulta difícil elegir un camino, porque sigues preguntándote cómo deciden los demás, por lo que concedes demasiada importancia a las opiniones de tu entorno.
Cómo superar las opiniones de los demás
Es muy fácil poner la opinión de otros en un pedestal y considerarlo infalible. Para muchas personas, esto da una sensación de seguridad, pero también de pertenencia. Debido a esta actitud, muchas personas, especialmente las inseguras, actúan de acuerdo con el lema: “si siempre hago exactamente lo que otros esperan que haga, no hay peligro de ser rechazado”.
El ajuste permanente y el desconocimiento de la propia opinión, puede hacer infeliz e incluso puede tener otros efectos negativosLa autoestima sufre después de un corto tiempo e incluso es posible que aparezca más ansiedad e inseguridad
Para que el consejo sea un poco más práctico, he reunido dos consejos que te facilitarán prestar menos atención a las opiniones de los demás.
a. Cree en ti mismo: Una de las razones principales por las que las opiniones de las personas están sobrevaloradas es su propia inseguridad. Intenta creer en ti mismo y en tus propias habilidades. Si intenta algo, suponga que puede hacerlo sin importar lo que piensen los demás. En definitiva, refuerce su autoestima.
b. No seas dependiente: No importa lo que planee hacer, no haga que sus decisiones y acciones dependan de las opiniones de su entorno. Es decir, si quieres hacer algo, hazlo, incluso si no todos piensan que es una buena idea.

EL MEJOR RIVAL DEL MUNDO ES UNO MISMO

¿Alguna vez te has sorprendido analizando los logros de alguien más, preguntándote a qué se debe y deseando que fuese tu logro o meta alcanzada? No debes sentirte avergonzado si tu respuesta es positiva. A todos nos ha pasado aunque sea una vez en la vida.

El problema se presenta cuando esto se convierte en un hábito. Hay muchas personas alrededor del mundo que prácticamente dejan de vivir sus vidas porque están pendientes de lo que acontece en la vida de los demás. Constantemente se están comparando con sus semejantes, lo cual es uno de los mayores errores que se pueden cometer en la vida.

Al comprarnos con los demás, ya sea física o intelectualmente, estamos exponiéndonos a sufrir algún episodio de frustración. Esto se debe a que, como ya se sabe, no existen en el mundo dos personas que sean totalmente iguales. Este es un punto crítico, que muy pocas personas entienden. Cuando sientas que eres diferente, que no encajas en algún entorno, recuérdate a ti mismo lo siguiente: “Todos somos diferentes y eso está bien”.





Tristemente, debido a los diferentes cánones de nuestra sociedad, ya sea en lo referente a belleza, intelecto o popularidad, cada día son más las personas que no están conformes consigo mismas. Por ello, tienden a fijarse más en los demás y de manera errónea, establecer comparaciones. En la mayoría de los casos esas comparaciones acaban en depresión y tristeza.

Esto ocurre así porque es más frecuente que las personas con quienes nos comparamos sean aquellos a los que consideramos más exitosos que nosotros. Desde la perspectiva de alguien con una baja autoestima que no está contento y satisfecho con cómo es, esas personas son mejores. Al compararse con alguien así, indiscutiblemente se hará presente la frustración y la no aprobación del propio ser.

En este sentido, la competitividad debe ser parte intrínseca de nuestras vidas, ya que nos impulsa a alcanzar la superación personal y ser mejores cada día. Sin embargo, la connotación positiva de esa competencia está condicionada por la persona con quién competimos.





La única persona con quien es sano competir es con nosotros mismos. Si, suena un poco extraño, ¿verdad? Pero es así. Si realmente queremos mejorar como individuos, lo que debemos hacer es evaluar cómo éramos y cómo somos ahora. Al hacer esto, podemos determinar los cambios que hemos experimentado (aunque sean muy pequeños), positivos o no, lo cual nos sirve de ayuda en nuestro proceso de crecimiento personal.

En la medida en que nos enfocamos en nosotros mismos, en nuestras debilidades y fortalezas, entramos en plena conciencia acerca de nuestro verdadero yo,  y así estamos en la capacidad de modificar ciertas cosas para ser cada día mejores.

La autoevaluación es algo que debe formar parte permanente de nuestras vidas. Cada cierto tiempo debemos autoevaluarnos y determinar si hemos cambiado con respecto a cómo éramos hace algún tiempo. Al hacer esto, podemos establecer cierta competencia con nosotros mismos, siempre teniendo en la mira el ser mejor, el poder alcanzar una mejor versión de nosotros mismos.

Por todo lo que te hemos planteado aquí, podemos afirmar que el rival perfecto es uno mismo, ya que de esa manera estaríamos estableciendo una competencia sana, en la que no habría lugar para la frustración, sino más bien para la superación constante y sostenida.

¿ES RARO MANTENER UNA BUENA RELACIÓN CON TU EX?, ¿PODRÍAS SER UN PSICÓPATA?

¿Te llevas muy bien con tu ex? ¿Sientes que tenéis una buena relación, sin importar los motivos por los que se haya acabado la relación? Seguramente te sientes orgulloso de esto y crees que es un rasgo que indica madurez.

Pero puede que no sea así, quédate con nosotros y te explicaremos por qué algunos piensan que, lejos de un signo de madurez emocional, esto puede indicar algún tipo de problema psicológico.

Las personas que mantienen una excelente relación de amistad con sus ex parejas consideran que esto tiene que ver con su capacidad de olvidar lo pasado y seguir adelante. Pero esto no es así en todas las ocasiones. Sí, es posible que realmente tengas la capacidad y la madurez para dejar todo a un lado y realmente perdonar y olvidar. Así como también es posible que tu motivación sea otra.  





Las personas que logran esto, constituyen un objeto de estudio muy interesante para los especialistas. Es por ello que en la Universidad de Oakland realizaron un estudio sobre este tema. Los resultados son muy interesantes.

De acuerdo a este estudio, las personas que mantienen buenas relaciones con sus ex, indistintamente si la relación acabó en buenos o en malos términos, tienen tendencia hacia algunos trastornos de la personalidad como el narcisismo.

En algunos casos, las personas insisten en seguir manteniendo una relación con sus ex porque obtienen, directa o indirectamente algún provecho de ell@s, de tipo material o sentimental. Por ejemplo, a veces es común que, sin importar que la relación haya culminado, ambos continúen teniendo relaciones sexuales de manera ocasional, buscando llenar algún vacío existente en sus vidas.

En este mismo orden de ideas, el apego emocional también juega un papel en esto, ya que a veces a las personas les cuesta desprenderse y dejar ir a alguien, en especial cuando la relación compartida fue de larga duración y estuvo llena de momentos agradables y placenteros. Entonces, es posible que el apego emocional sea el responsable de esa excelente relación que mantienen algunas ex parejas.

Quizás a estas alturas te estás preguntando si esto es realmente importante. Y en realidad si, lo es. Porque muchas veces no pensamos en profundidad lo que hacemos o las decisiones que tomamos. Y es por esto que podemos estar arrastrando problemas psicológicos o trastornos sin darnos cuenta.





En ese estudio que te mencionamos, no todas las personas que participaron en él alegaron mantener contacto con sus ex porque obtenían de ellos algún beneficio. Algunos estuvieron de acuerdo en afirmar que la razón de seguir relacionándose era el recuerdo de los buenos momentos compartidos o quizás los amigos que tienen en común.

Por todo lo que te hemos dicho, es importante que hagas una revisión de la relación que mantienes con tu ex y de los motivos que tienes para seguir manteniéndola. A veces es importante hacer una autorreflexión y evaluarse uno mismo.

Si tus sentimientos son auténticos y simplemente mantienes el contacto y la amistad con tu ex de manera sincera y sin ningún interés oculto o algún apego emocional, te aplaudimos e instamos a que la mantengas.

Por el contrario, si te das cuenta de que lo haces por las razones equivocadas, entonces quizás sea tiempo de reevaluar esa relación y decidir si realmente merece la pena. Llénate de valor y hazlo, te garantizamos que, sea cual sea el resultado, te sentirás mejor contigo mism@.