¿CÓMO PUEDO MEJORAR EL RENDIMIENTO? CONSEJOS PARA ENTRENAR LA FUERZA MENTAL

¿Qué es la fortaleza mental? La fortaleza mental es la combinación y el desarrollo de varios conceptos psicológicos, como la autoeficacia o la capacidad de recuperación. En general, se refiere a la capacidad de lidiar bien con situaciones estresantes y de desempeñarse bien bajo presión. Se cree que las personas con fortaleza mental se fijan metas más altas, están más motivadas y son más persistentes en su implementación y son mejores para lidiar con el estrés. ¿Cómo puedes entrenar la fuerza mental?




1.- Establecer metas
Primero, establezca objetivos específicos, con plazos y resultados medibles. ¡Porque solo si conoces las metas, puedes lograrlas!
2.- Planifique la forma de alcanzar la meta
Ahora que ya sabes el "qué" y sabes a dónde ir; debes plantearte el "cómo". ¿Qué pasos son necesarios?, ¿Cuándo se hará algo?, ¿Quién lo llevará a cabo? Haga un plan detallado de tiempo y tareas para estar bien preparado.
3.- Imaginando la meta alcanzada
Puede parecer un poco extraño al principio, pero la visualización de la meta tiene un efecto muy importante en el desarrollo de la fortaleza mental. Se aumenta la motivación. Imagina que ya lograste el objetivo:  como serán elogiados por sus éxitos, la satisfacción de aprobar ese examen, o recuerda esa sensación placentera cuando logres el objetivo. ¡Llama a esta imagen una y otra vez, hasta que se convierta en realidad!
4.- Cree en ti
Cree en ti mismo. Las personas que creen firmemente en que no lograrán algo, generalmente fracasan. Algunas personas se sabotean a sí mismas por sus dudas. Por el contrario, una auto-dirección positiva es una forma poderosa de desarrollar fortaleza mental. 
5. Apoyo con elementos positivos
La resistencia es un aspecto importante de la fuerza mental. Esta, puede ser desarrollada con cosas sencillas que lleven a un estado de ánimo positivo y optimista. Escucha tu éxito favorito de tus últimas vacaciones o toma una foto de tu ser querido. También puedes probar tu aroma favorito. Estimula tus sentidos con algo que te conecte con recuerdos positivos y te sentirás más motivado.



6.- Tranquilízate
Las personas con gran fortaleza mental pueden lidiar con sus miedos y tener una mejor autoestima.  tu fuerza mental aprendiendo a calmarte. Esto se puede hacer a través de un diálogo interno positivo y comprensivo. Pero también los ejercicios físicos ayudan a calmarse y a no ser controlados por los miedos. Un cuerpo relajado no tiende a sentirse ansioso tan rápido.
7.- La fuerza mental como proceso
La fortaleza mental generalmente no es nada que un día se tenga y otro no. Es un proceso de aprendizaje continuo. Por lo tanto, tómate tu tiempo para reflexionar después de grandes proyectos y desafíos profesionales. Evalúa tu fortaleza mental. ¿Qué salió bien?, ¿Qué áreas aún eran difíciles para ti?, ¿Surgieron dudas, fueron los objetivos mal redactados o le faltó el aliento para alcanzar el máximo rendimiento? La identificación del problema ayuda en la resolución de problemas y muestra campos de entrenamiento para alcanzar el siguiente nivel de entrenamiento.
Así que asegúrate de recargar las baterías una y otra vez. Descansa lo suficiente. Porque el alto rendimiento no pretende ser un servicio permanente, sino para situaciones especiales. 

¿CÓMO SOLUCIONAR LOS CONFLICTOS?

Somos seres sociales y como tales, constantemente estamos interrelacionándonos unos con otros. En ocasiones de manera armoniosa. En otras, tal vez no tanto.

Muchas veces tenemos ciertos roces con las personas que nos rodean y, quizás sin querer, nos vemos inmersos en discusiones. Estas, en ocasiones pueden salirse de control y convertirse en altercados en los que abundan los insultos, palabras hirientes y en el peor de los casos, podemos llegar hasta la agresión física.

Esto ocurre debido a que no estamos preparados para afrontar este tipo de situaciones. Lamentablemente, desde que somos pequeños, nuestros padres están tan ocupados en nuestra educación formal, que se olvidan de enseñarnos cómo actuar ante situaciones problemáticas. Esto también es importante aprenderlo, ya que condiciona la forma de relacionarnos con los demás.




Si, a veces es inevitable perder los estribos en una discusión. Sin embargo, es importante que reconozcamos que esto no está bien. Es de vital importancia internalizar que hay otras formas mediante las cuales podemos hacerle frente a una discusión, sin necesidad de ofuscarnos.

En este sentido, te sugerimos que continúes leyendo, porque te vamos a dar algunos tips para salir airoso de una discusión:

La violencia nunca ha solucionado conflictos

Lo primero que debes tener en mente es que la violencia nunca es la vía para solucionar los problemas. Debido a esto, es importante que comprendas que siempre hay otros medios para resolver las disputas, ya sea conversando o tan solo escuchando.

Tener la razón no siempre es tan importante

En la vida las cosas no son solo blanco o negro, ya que entre ellos hay una gran gama de matices. Es importante que aprendas que algunas veces lo mejor es negociar e inevitablemente hay que hacer ciertas concesiones en busca de alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos.

Tranquilízate primero

Si estás muy ofuscado o alterado, lo mejor es que tomes un tiempo para tranquilizarte y reflexionar antes de que puedas decir algo hiriente u ofensivo que pueda empeorar las cosas. Cálmate un poco y luego busca solucionar el conflicto, siempre a través de la palabra.

Mantén un tono de voz adecuado

Cuando estés en una discusión, o bien en un altercado con alguien, intenta mantener un tono de voz neutro, no lo eleves. Al gritar, das la impresión de que estás perdiendo el control y además alteras a la otra persona. Expresa tus ideas con un tono de voz firme y calmado.




Ahora bien, la resolución de los conflictos no viene dada solo por la actitud que tú puedas tener, sino también de la persona con quien estés discutiendo.

En este sentido, te puedes encontrar con diversos tipos de personas, que actúan de maneras muy particulares.

Por ejemplo, están las personas que son altamente competitivas. Estas siempre van a intentar que su opinión prevalezca por encima de todo. Aquí lo que debes hacer es mantener tu punto de vista, defenderlo con argumentos válidos y de manera firme.

También están las personas esquivas que siempre intentan evitar toda confrontación y generalmente se mantienen en silencio. Para tratar con este tipo de personas, lo mejor es intentar dialogar con ellos, comenzando alguna frase y dándole la oportunidad a la persona de que la culmine. Es decir, facilítale la forma de comunicarse.

Otro tipo de personas con las que puedes encontrarte son aquellas totalmente sumisas, que siempre asumen la opinión de los demás como propia, ya que les cuesta mucho tomar decisiones. Con ellos es importante que les ofrezcas la oportunidad de dar primero su opinión, de manera tal que no puedan adherirse a la tuya.

Es de vital importancia que comprendas que las disputas y conflictos siempre van a existir, mientras caminemos sobre la tierra. Lo importante es cambiar nuestra percepción y aprender a afrontarlas de la mejor manera posible para todos los involucrados.

En la medida en que aprendamos a implementar tips como los que aquí te mencionamos, mejoraremos nuestra capacidad de resolver los distintos inconvenientes que podamos tener. De esta manera, estaremos optimizando nuestras relaciones interpersonales y en consecuencia transitando por el camino hacia el bienestar total.

¿DAS DEMASIADA IMPORTANCIA A LA OPINIÓN DE LOS DEMÁS?

Si eres honesto contigo mismo, ¿cuán importante es la opinión de los demás? ¿Te preguntas regularmente cómo tu opinión, tu apariencia o incluso tus puntos de vista afectan a tu entorno o tienes dudas y te concentras solo en ti? Es cierto que es un deseo común ser aceptado por nuestro entorno y ajustarnos a las ideas de familiares, amigos y colegas. Pero cualquiera que se exceda se coloca en un segundo plano y posiblemente toma decisiones que ni siquiera respalda. Para asegurarnos de no llegar tan lejos, te muestro 6 señales que indican que puedes estar sobrevalorando las opiniones de los demás y qué puedes hacer para cambiarlo.




1. Simplemente no puedes decir que no
Un amigo te pide un favor y aunque no tienes tiempo, lo haces. Después de todo, tu compañero podría pensar que eres improductivo o incluso perezoso si niegas tu ayuda. Pero decir que no, es una característica importante, que no sólo contribuye a tu bienestar, sino también conduce a mejores resultados y evita que te puedan explotar.
2. Te gusta dar delante de los demás
Es una reacción natural sentirse orgulloso de nuestros logros. Sin embargo, una y otra vez, hablas de tus logros -muchas veces exagerando- con tus colegas y desconocidos. Entonces debes preguntarte qué desencadena ese comportamiento. Con frecuencia, la respuesta es que sobreestimas la opinión de los demás y, por lo tanto, quieres presentarte con la mejor luz posible.
3. Aceptas el papel de víctima
Por otro lado, puedes sentirte cómodo con el papel de víctima. Con ello, te aseguras de ser el centro de atención.
4. Siempre quieres saber lo que piensan los demás
Otra fuerte señal de que sobrevaloras las opiniones de los demás es el hecho de que te cueste mucho expresar tu propia opinión. En general, sigues los gustos del rebaño. Para ello, en ocasiones, echas mano de las redes sociales con la intención de descubrir preferencias y gustos.
5. A menudo eres cauteloso
Como siempre deseas causar una buena impresión, es raro que te arriesgues. Después de todo, te expondrías al riesgo de cometer un error. Lo mismo se aplica al contacto directo con amigos. Te comportas de la manera más amigable posible, para no llamar la atención. Sin embargo, eso también significa que a menudo tienes que guardar tu verdadera opinión para no ofender.



6. No puedes tomar decisiones
Algunas personas deciden espontáneamente desde el intestino y, a menudo, toman las mejores decisiones. Sin embargo, si le das demasiado a las opiniones de los demás, las decisiones se convierten rápidamente en un gran obstáculo. Te resulta difícil elegir un camino, porque sigues preguntándote cómo deciden los demás, por lo que concedes demasiada importancia a las opiniones de tu entorno.
Cómo superar las opiniones de los demás
Es muy fácil poner la opinión de otros en un pedestal y considerarlo infalible. Para muchas personas, esto da una sensación de seguridad, pero también de pertenencia. Debido a esta actitud, muchas personas, especialmente las inseguras, actúan de acuerdo con el lema: “si siempre hago exactamente lo que otros esperan que haga, no hay peligro de ser rechazado”.
El ajuste permanente y el desconocimiento de la propia opinión, puede hacer infeliz e incluso puede tener otros efectos negativosLa autoestima sufre después de un corto tiempo e incluso es posible que aparezca más ansiedad e inseguridad
Para que el consejo sea un poco más práctico, he reunido dos consejos que te facilitarán prestar menos atención a las opiniones de los demás.
a. Cree en ti mismo: Una de las razones principales por las que las opiniones de las personas están sobrevaloradas es su propia inseguridad. Intenta creer en ti mismo y en tus propias habilidades. Si intenta algo, suponga que puede hacerlo sin importar lo que piensen los demás. En definitiva, refuerce su autoestima.
b. No seas dependiente: No importa lo que planee hacer, no haga que sus decisiones y acciones dependan de las opiniones de su entorno. Es decir, si quieres hacer algo, hazlo, incluso si no todos piensan que es una buena idea.

EL MEJOR RIVAL DEL MUNDO ES UNO MISMO

¿Alguna vez te has sorprendido analizando los logros de alguien más, preguntándote a qué se debe y deseando que fuese tu logro o meta alcanzada? No debes sentirte avergonzado si tu respuesta es positiva. A todos nos ha pasado aunque sea una vez en la vida.

El problema se presenta cuando esto se convierte en un hábito. Hay muchas personas alrededor del mundo que prácticamente dejan de vivir sus vidas porque están pendientes de lo que acontece en la vida de los demás. Constantemente se están comparando con sus semejantes, lo cual es uno de los mayores errores que se pueden cometer en la vida.

Al comprarnos con los demás, ya sea física o intelectualmente, estamos exponiéndonos a sufrir algún episodio de frustración. Esto se debe a que, como ya se sabe, no existen en el mundo dos personas que sean totalmente iguales. Este es un punto crítico, que muy pocas personas entienden. Cuando sientas que eres diferente, que no encajas en algún entorno, recuérdate a ti mismo lo siguiente: “Todos somos diferentes y eso está bien”.





Tristemente, debido a los diferentes cánones de nuestra sociedad, ya sea en lo referente a belleza, intelecto o popularidad, cada día son más las personas que no están conformes consigo mismas. Por ello, tienden a fijarse más en los demás y de manera errónea, establecer comparaciones. En la mayoría de los casos esas comparaciones acaban en depresión y tristeza.

Esto ocurre así porque es más frecuente que las personas con quienes nos comparamos sean aquellos a los que consideramos más exitosos que nosotros. Desde la perspectiva de alguien con una baja autoestima que no está contento y satisfecho con cómo es, esas personas son mejores. Al compararse con alguien así, indiscutiblemente se hará presente la frustración y la no aprobación del propio ser.

En este sentido, la competitividad debe ser parte intrínseca de nuestras vidas, ya que nos impulsa a alcanzar la superación personal y ser mejores cada día. Sin embargo, la connotación positiva de esa competencia está condicionada por la persona con quién competimos.





La única persona con quien es sano competir es con nosotros mismos. Si, suena un poco extraño, ¿verdad? Pero es así. Si realmente queremos mejorar como individuos, lo que debemos hacer es evaluar cómo éramos y cómo somos ahora. Al hacer esto, podemos determinar los cambios que hemos experimentado (aunque sean muy pequeños), positivos o no, lo cual nos sirve de ayuda en nuestro proceso de crecimiento personal.

En la medida en que nos enfocamos en nosotros mismos, en nuestras debilidades y fortalezas, entramos en plena conciencia acerca de nuestro verdadero yo,  y así estamos en la capacidad de modificar ciertas cosas para ser cada día mejores.

La autoevaluación es algo que debe formar parte permanente de nuestras vidas. Cada cierto tiempo debemos autoevaluarnos y determinar si hemos cambiado con respecto a cómo éramos hace algún tiempo. Al hacer esto, podemos establecer cierta competencia con nosotros mismos, siempre teniendo en la mira el ser mejor, el poder alcanzar una mejor versión de nosotros mismos.

Por todo lo que te hemos planteado aquí, podemos afirmar que el rival perfecto es uno mismo, ya que de esa manera estaríamos estableciendo una competencia sana, en la que no habría lugar para la frustración, sino más bien para la superación constante y sostenida.

¿ES RARO MANTENER UNA BUENA RELACIÓN CON TU EX?, ¿PODRÍAS SER UN PSICÓPATA?

¿Te llevas muy bien con tu ex? ¿Sientes que tenéis una buena relación, sin importar los motivos por los que se haya acabado la relación? Seguramente te sientes orgulloso de esto y crees que es un rasgo que indica madurez.

Pero puede que no sea así, quédate con nosotros y te explicaremos por qué algunos piensan que, lejos de un signo de madurez emocional, esto puede indicar algún tipo de problema psicológico.

Las personas que mantienen una excelente relación de amistad con sus ex parejas consideran que esto tiene que ver con su capacidad de olvidar lo pasado y seguir adelante. Pero esto no es así en todas las ocasiones. Sí, es posible que realmente tengas la capacidad y la madurez para dejar todo a un lado y realmente perdonar y olvidar. Así como también es posible que tu motivación sea otra.  





Las personas que logran esto, constituyen un objeto de estudio muy interesante para los especialistas. Es por ello que en la Universidad de Oakland realizaron un estudio sobre este tema. Los resultados son muy interesantes.

De acuerdo a este estudio, las personas que mantienen buenas relaciones con sus ex, indistintamente si la relación acabó en buenos o en malos términos, tienen tendencia hacia algunos trastornos de la personalidad como el narcisismo.

En algunos casos, las personas insisten en seguir manteniendo una relación con sus ex porque obtienen, directa o indirectamente algún provecho de ell@s, de tipo material o sentimental. Por ejemplo, a veces es común que, sin importar que la relación haya culminado, ambos continúen teniendo relaciones sexuales de manera ocasional, buscando llenar algún vacío existente en sus vidas.

En este mismo orden de ideas, el apego emocional también juega un papel en esto, ya que a veces a las personas les cuesta desprenderse y dejar ir a alguien, en especial cuando la relación compartida fue de larga duración y estuvo llena de momentos agradables y placenteros. Entonces, es posible que el apego emocional sea el responsable de esa excelente relación que mantienen algunas ex parejas.

Quizás a estas alturas te estás preguntando si esto es realmente importante. Y en realidad si, lo es. Porque muchas veces no pensamos en profundidad lo que hacemos o las decisiones que tomamos. Y es por esto que podemos estar arrastrando problemas psicológicos o trastornos sin darnos cuenta.





En ese estudio que te mencionamos, no todas las personas que participaron en él alegaron mantener contacto con sus ex porque obtenían de ellos algún beneficio. Algunos estuvieron de acuerdo en afirmar que la razón de seguir relacionándose era el recuerdo de los buenos momentos compartidos o quizás los amigos que tienen en común.

Por todo lo que te hemos dicho, es importante que hagas una revisión de la relación que mantienes con tu ex y de los motivos que tienes para seguir manteniéndola. A veces es importante hacer una autorreflexión y evaluarse uno mismo.

Si tus sentimientos son auténticos y simplemente mantienes el contacto y la amistad con tu ex de manera sincera y sin ningún interés oculto o algún apego emocional, te aplaudimos e instamos a que la mantengas.

Por el contrario, si te das cuenta de que lo haces por las razones equivocadas, entonces quizás sea tiempo de reevaluar esa relación y decidir si realmente merece la pena. Llénate de valor y hazlo, te garantizamos que, sea cual sea el resultado, te sentirás mejor contigo mism@.

CURRÍCULUM B

Desde que somos muy pequeños, comenzamos a desarrollar diferentes capacidades y aptitudes, que pueden ser deportivas, artísticas, científicas o de cualquier otra índole. En la medida en que estas van desarrollándose, nos vamos orientando hacia aquello en lo que nos vamos a ocupar en nuestras vidas. Por ejemplo, si un niño es muy bueno en matemáticas y física, es probable que se incline hacia alguna carrera como la ingeniería. Igualmente, si alguien es excelente en la química o la biología, quizás se decida por una carrera como la medicina o algo relacionado con la ciencia. Esto es algo predecible y es lo que ocurre en la mayoría de los casos.

Ahora bien, conforme vamos creciendo físicamente, también lo hacemos en el área intelectual, potenciando esas capacidades que, de principio, son innatas en cada quien.




Sin embargo, a la par de esas actividades que realizamos para desarrollar esas aptitudes que determinan qué haremos con nuestra vida, es importante realizar otras que contribuyan a nutrirnos como personas, a hacernos seres humanos integrales.

Dentro de esas actividades, a las que podemos llamar extracurriculares, se pueden mencionar algún curso o taller de cocina, teatro o redacción de poesía e incluso yoga, entre muchas otras. Su utilidad es que nos permiten desarrollar otras capacidades que, si bien, para algunos no parecen importantes, lo son, y mucho.

Para cualquier profesional es importante adquirir habilidades relacionadas con la psicología y la comunicación, ya que facilitan las relaciones interpersonales y la forma en cómo se relaciona con sus semejantes. Un abogado podría adquirir, mediante un pequeño curso de teatro las habilidades necesarias para poder expresarse en público. Los ejemplos como estos abundan.

Esas nuevas habilidades conforman lo que se ha llamado el Currículum B.




¿Qué tan importante o necesario es tener un currículum B?

La respuesta a esta pregunta se encuentra ligada a la de otra: ¿Qué tan exitoso deseas ser?

El currículum B es importante porque te convierte en un ser humano integral. Las actividades que forman parte de ese currículum te van a permitir desarrollar capacidades que no solo te van a servir para optimizar tu desempeño en tu carrera, sino que también te van a ayudar a otras cosas, como por ejemplo mejorar tus relaciones interpersonales o a afrontar situaciones conflictivas y a saber resolverlas.

Tomando en cuenta esto, es importante entender que, a pesar de que ya tengas definido a lo que te vas a dedicar en tu vida profesional, realices actividades extras.

Dichas actividades no solo te permitirán desarrollar nuevas aptitudes, sino que también te permitirán ver otra perspectiva de la vida. Incluso, esas actividades son de gran utilidad para escapar de la rutina diaria y despejarte.

Entonces, podemos afirmar con toda certeza que, para ser exitoso tanto en el ámbito laboral como en el personal, es importante tener una buena preparación académica, pero no es lo único. También debes tener una formación de otro tipo, en la que estimules otras facetas de ti mismo que te ayuden a formarte, más que como profesional, como individuo.

Ahora te invitamos a que revises tu currículum B y respondas lo siguiente: ¿Estás contento con lo que hay en él? ¿Desearías añadir alguna actividad? No tengas miedo, confía en ti mismo y construye ese currículum B que con toda seguridad te llevará al éxito y sobre todo, a la felicidad.

¿CÓMO REDUZCO EL MIEDO EN UN NIÑ@?

Es normal que un niño pequeño tenga miedo, porque es una emoción natural que nos ayuda a enfrentar nuevas experiencias y protegernos de los peligros. Tanto es así que los cuentos de hadas y las películas como "Monsters SA" pueden ayudar a un niño a superar el miedo al ver cómo los héroes y las heroínas enfrentan el peligro.

Importante: Los miedos pueden variar en edad, considerando el contexto y las experiencias del niño. Es importante evaluar el grado de intensidad que tiene el miedo en la vida del niño. Lo mejor que puedes hacer para ayudarlos es darle la bienvenida a su angustia y calmarla. Para ayudar con esta tarea, te daré algunos consejos.



Los miedos más comunes
Comenzaremos explicando cuales son los miedos más comunes en función de la edad del niñ@:
0-6 meses: pérdida de contacto físico con la madre, ruidos fuertes y luces fuertes.
7-12 meses: personas extrañas, situaciones extrañas, separación y altura.
2-3 años: animales y personas disfrazadas o con máscaras.
3-6 años: oscuridad, tormentas eléctricas, monstruos y fantasmas; perdida de seres queridos; dormir solo con lluvia y truenos.
6 y 10 años: miedo a quedarse en la escuela, preocupación por la escuela, enfermedades, miedo a la muerte de uno mismo o a la de los padres.
10 a 12 años: preocupaciones sobre la amistad y las relaciones.
+13 años: Preocupaciones sobre las relaciones con el sexo opuesto, independencia, planes de vida y futuro.
No subestimes los miedos de los niños
El miedo del niño es grave y muy real. Riéndose de los temores que expresa el niño, sacude su confianza y no ayuda a disminuir el miedo. Idealmente, demuéstrale que entiendes lo que es tener miedo a algo y que gradualmente podrás lidiar con ello. Una vez que lo hayas calmado, puedes intentar minimizar el miedo hablando de su miedo.
No empujes, sino ayuda a tu hijo a enfrentar el miedo gradualmente
Una forma de lidiar con el miedo a los monstruos es materializarlo en un dibujo. De esta forma, el niño tiene la posibilidad de transmitir su angustia y hablar sobre su miedo. Habla con tu hijo sobre el miedo y ayúdalo a pensar en una forma de lidiar con ese miedo. No fuerces a tu hijo a situaciones a las que le tenga miedo, tiene derecho a acostumbrarse gradualmente a lo que teme.
Da una explicación racional al miedo
Explicar simple y racionalmente lo que está sucediendo puede ayudar al niño asustado a superar el miedo. Para algunos niños, una demostración puede ayudar. Por ejemplo, si cree que puede ser succionado por el inodoro, puedes explicarles que el agua y las burbujas de jabón corren por el desagüe, pero que los niños y los patos de goma no.
Cree algo para combatir el miedo
Los objetos (peluches, pañales, amuletos, etc.) pueden ayudar a su hijo a enfrentar situaciones aterradoras. Probablemente llevará el objeto a todas partes hasta que encuentre otras formas de calmarse.



Rocíe la habitación con spray anti-monstruos (use un spray con agua, agregue un poco de esencia aromática y brillo o lentejuelas) o pronuncie "frases mágicas" para alejar a los visitantes no deseados. De esta manera, el niño se sentirá protegido a la hora de acostarse. 
Otra opción es nombrar a su peluche favorito o superhéroe que será su guardián. Para combatir el miedo a la oscuridad, enciende una lámpara o deja un poco de luz iluminando la habitación.
Reduce el miedo contando una historia divertida de monstruos
Una gran alternativa para ayudar a tu hijo a lidiar con el miedo es contar historias divertidas en las que el personaje enfrenta el miedo y sobrevive. Puedes inventar la historia o buscar pequeños libros que hablen sobre ella.
Atención a los miedos
Vigila lo que tu hijo está mirando, ya que, aunque parezca un programa inofensivo, puede estar asustándolo. En este caso, es mejor cambiar de canal o sugerir otra actividad.
Ten en cuenta la intensidad y la frecuencia del miedo, ya que el niño puede desarrollar un problema de ansiedad o sufrir alguna forma de fobia. Para estas situaciones, será importante buscar ayuda profesional para evitar que el miedo interfiera con las actividades normales. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 675 713 537.