INFLUENCIA DE LOS VIDEOJUEGOS

En las investigaciones educativas se muestra que los videojuegos son excelentes herramientas de aprendizaje. 
El primer videojuego apareció en 1972 y desde entonces los videojuegos violentos se han convertido en los más famosos de todos. El niño promedio de dos a 17 años jugaba a videojuegos siete horas a la semana. El 59% de las niñas y 73% de los niños dijeron que los videojuegos violentos eran sus favoritos.



La gente se pregunta si cuando los jóvenes juegan a atacar y desmembrar seres humanos, aprenden algo que se les queda. Sin embargo, pocos fumadores mueren de enfermedad cardíaca. Pocos niños abusados se convierten en abusadores. La mayoría de las personas que dedican cientos de horas a repasar matanzas humanas llevan vidas cordiales. Esto permite a los defensores de los videojuegos, como en el caso de los intereses de las tabacaleras y la televisión, decir que sus productos son inofensivos. 
Os traemos algunas razones por las que los juegos violentos puedan tener un efecto más tóxico que ver televisión violenta. En los juegos, los jugadores:
-Se identifican y representan el rol de un personaje violento.
-Ensayan la violencia, en lugar de mirarla pasivamente.
-Practican toda la secuencia del acto violento: elegir las víctimas, conseguir armas y municiones, acechar a la víctima, apuntar con el arma y jalar del gatillo.    
-Participan en una violencia continua y amenazas de ataque.
-Repetirán las conductas violentas una y otra vez.
- Son recompensados por la agresión exitosa.




¿Pero qué han descubierto las investigaciones actuales?
-Los videojuegos violentos aumentan la activación. Se incrementan la frecuencia cardíaca y la tensión arterial.
-Aumentan las ideas agresivas.
-Aumenta los sentimientos agresivos. Se incrementan los niveles de frustración, así como de hostilidad manifiesta.
-Aumentan los comportamientos agresivos. Después de un juego violento, los niños y los jóvenes juegan más agresivamente con sus pares, discuten más con sus maestros y se enredan en más peleas.
-Disminuyen los comportamientos prosociales. Después de jugar a un videojuego violento, las personas son más lentas para ayudar a una persona que se queja en un pasillo y para ofrecer asistencia a sus pares.  

Además, cuanto más violento es el juego, mayores son sus efectos. Los videojuegos se han hecho más violentos, lo que explica por qué los estudios más recientes encuentran los efectos más grandes.