LA NAVIDAD Y EL SUICIDIO

Sí, sabemos que la época de las festividades navideñas es esperada por muchos. Es un tiempo de alegrías, felicidad, armonía y unión familiar. La Navidad pone lo mejor de todos a flor de piel. Es una época para ser feliz. Para algunos.

Para otros, la época navideña es un período en el que surge lo peor de ellos. Es un período en el que se profundizan los problemas psicológicos de los que lo tienen. Esto se debe a que no todos tienen un núcleo familiar o amigos en quienes apoyarse y con los cuales compartir.




Para las personas con problemas y situaciones de índole psicológico o psiquiátrico, la época navideña es quizás la peor del año. Es una costumbre generalizada en la sociedad que las personas debemos compartir en familia y sentirnos felices durante la Navidad. Sin embargo, para muchos, el estar sometidos a esa presión de cumplir con los estándares sociales es demasiado y sucumben a la depresión.

Por si no lo sabes, la época navideña es una de las que desencadenan la mayor cantidad de sentimientos depresivos en las personas propensas a ellos. Cuando una persona entra en una espiral depresiva, siente que nada vale la pena, experimenta una gran gama de sentimientos como el dolor, la tristeza, la ira o la frustración. Así mismo, pierde todo interés por cualquier actividad.

Ahora bien, dependiendo de qué tan profunda es la depresión, puede resultar muy difícil salir de ella. Para algunos es tan difícil que llegan a considerar quitarse la vida.

Según diversos estudios que se han practicado en diferentes países, durante la época navideña se incrementa levemente el índice de suicidios. No es un aumento exagerado, pero está ahí. De acuerdo a las investigaciones realizadas, ese incremento se debe a que las personas depresivas se deprimen aún más durante la navidad, se sienten solas y sobre todo sienten muchísimo temor sobre el porvenir, el futuro. Eso les genera una sensación de zozobra que los mantiene inquietos y con un estado anímico muy por debajo de los estándares regulares. Tanto es así que finalmente consideran que la única solución para salir de eso y ser libres es acabar con su vida.

Estadísticamente hablando, las mujeres tienden a ser más vulnerables ante la depresión, así como también son más propensas al suicidio. Sin embargo, son los hombres quienes logran acabar con sus vidas en mayor porcentaje. Quizás la respuesta a esto está en los métodos de suicidio preferidos por cada grupo.

En tanto que las mujeres prefieren una sobredosis de pastillas, los hombres se decantan por métodos más drásticos como utilizar algún arma de fuego o ahorcarse. Con estos últimos es más probable que se logre el objetivo que con una sobredosis, ya que hay más probabilidades de que algún familiar o amigo vea al afectado y lo lleva a un hospital, de manera tal que pueda sobrevivir.





El suicidio se incrementa durante las fiestas navideñas, por lo que, si tienes algún familiar o conocido que sufra de depresión, debes estar atento a alguna de las siguientes señales de alerta, que pueden indicar que pueda estar pensando en el suicidio:

- Constantemente habla de hacerse daño y generalmente escoge como tema de conversación todo lo relacionado con la muerte.
- Se siente como si estuviera en un rincón sin salida. Tiene la actitud de alguien que ha perdido toda esperanza y confianza en sí mismo.
- Atraviesa cambios bruscos de ánimo.

Ante estas señales es importante que te acerques a esa persona e intentes entablar una conversación empática, en la que le dejes claro que te interesa lo que le ocurre y que estás allí para escucharle (muchas veces se necesita sólo un hombro amigo sobre el cual llorar).

Si observas que el problema es mayor y los signos persisten, ínstale a que busque ayuda especializada de manera inmediata. En Mi Psicólogo Getxo encontrarás a profesionales de la salud mental dispuestos a ayudarte. Puedes ponerte en contacto con nosotros en el 675 71 35 37 o en mipsicologogetxo@gmail.com.

A pesar de que la época navideña representa para la mayoría de las personas momentos de alegría y felicidad, para otros no es así y es importante entender  esto, ya que muchas veces se comete el error de querer que todos vivan y experimenten la Navidad como nosotros lo hacemos. En consecuencia, caemos en la presión, haciendo que se sientan mal, agudizando su sentimiento de inferioridad, su depresión y por lo tanto, permitiendo que los pensamientos suicidas se aniden en ellos.