CONFLICTOS, ¿CÓMO SOLUCIONARLOS?

Somos seres sociales y como tales, constantemente estamos interrelacionándonos unos con otros. En ocasiones de manera armoniosa. En otras, tal vez no tanto.

Muchas veces tenemos ciertos roces con las personas que nos rodean y, quizás sin querer, nos vemos inmersos en discusiones. Estas, en ocasiones pueden salirse de control y convertirse en altercados en los que abundan los insultos, palabras hirientes y en el peor de los casos, podemos llegar hasta la agresión física.

Esto ocurre debido a que no estamos preparados para afrontar este tipo de situaciones. Lamentablemente, desde que somos pequeños, nuestros padres están tan ocupados en nuestra educación formal, que se olvidan de enseñarnos cómo actuar ante situaciones problemáticas. Esto también es importante aprenderlo, ya que condiciona la forma de relacionarnos con los demás.




Si, a veces es inevitable perder los estribos en una discusión. Sin embargo, es importante que reconozcamos que esto no está bien. Es de vital importancia internalizar que hay otras formas mediante las cuales podemos hacerle frente a una discusión, sin necesidad de ofuscarnos.

En este sentido, te sugerimos que continúes leyendo, porque te vamos a dar algunos tips para salir airoso de una discusión:

La violencia nunca ha solucionado conflictos

Lo primero que debes tener en mente es que la violencia nunca es la vía para solucionar los problemas. Debido a esto, es importante que comprendas que siempre hay otros medios para resolver las disputas, ya sea conversando o tan solo escuchando.

Tener la razón no siempre es tan importante

En la vida las cosas no son solo blanco o negro, ya que entre ellos hay una gran gama de matices. Es importante que aprendas que algunas veces lo mejor es negociar e inevitablemente hay que hacer ciertas concesiones en busca de alcanzar un acuerdo satisfactorio para todos.

Tranquilízate primero

Si estás muy ofuscado o alterado, lo mejor es que tomes un tiempo para tranquilizarte y reflexionar antes de que puedas decir algo hiriente u ofensivo que pueda empeorar las cosas. Cálmate un poco y luego busca solucionar el conflicto, siempre a través de la palabra.

Mantén un tono de voz adecuado

Cuando estés en una discusión, o bien en un altercado con alguien, intenta mantener un tono de voz neutro, no lo eleves. Al gritar, das la impresión de que estás perdiendo el control y además alteras a la otra persona. Expresa tus ideas con un tono de voz firme y calmado.




Ahora bien, la resolución de los conflictos no viene dada solo por la actitud que tú puedas tener, sino también de la persona con quien estés discutiendo.

En este sentido, te puedes encontrar con diversos tipos de personas, que actúan de maneras muy particulares.

Por ejemplo, están las personas que son altamente competitivas. Estas siempre van a intentar que su opinión prevalezca por encima de todo. Aquí lo que debes hacer es mantener tu punto de vista, defenderlo con argumentos válidos y de manera firme.

También están las personas esquivas que siempre intentan evitar toda confrontación y generalmente se mantienen en silencio. Para tratar con este tipo de personas, lo mejor es intentar dialogar con ellos, comenzando alguna frase y dándole la oportunidad a la persona de que la culmine. Es decir, facilítale la forma de comunicarse.

Otro tipo de personas con las que puedes encontrarte son aquellas totalmente sumisas, que siempre asumen la opinión de los demás como propia, ya que les cuesta mucho tomar decisiones. Con ellos es importante que les ofrezcas la oportunidad de dar primero su opinión, de manera tal que no puedan adherirse a la tuya.

Es de vital importancia que comprendas que las disputas y conflictos siempre van a existir, mientras caminemos sobre la tierra. Lo importante es cambiar nuestra percepción y aprender a afrontarlas de la mejor manera posible para todos los involucrados.

En la medida en que aprendamos a implementar tips como los que aquí te mencionamos, mejoraremos nuestra capacidad de resolver los distintos inconvenientes que podamos tener. De esta manera, estaremos optimizando nuestras relaciones interpersonales y en consecuencia transitando por el camino hacia el bienestar total.